Discurso de cierre del Acto de finalización de la Campaña Antielectoral 2009
By jvadv on Thursday 25 June 2009, 16:07 - Abstencion activa - Permalink
Discurso pronunciado por un cro. de Red Libertaria en el Acto de cierre de la Campaña Antielectoral 2009, el día 25 de junio en el Teatro Verdi.
Compañeros, compañeras,
Antes que nada, les agradezco por darme la posibilidad de dirigirles unas breves palabras.. en un teatro plebeyo como es el Teatro Verdi, en un barrio que es muy especial para los anarquistas como es la república libre de La Boca…
Una de las cosas más lindas del anarquismo, de nuestro movimiento, es su anti-personalismo… hoy puedo hablarles porque los compañeros me han honrado con esta tarea, pero en otros actos serán otros compañeros a los que escuchemos… y todos podremos tener a nuestro turno y si lo deseamos, esta función de voceros… porque no somos más que eso… voceros de ideas que hacemos propias pero que no inventamos nosotros, ni inventaron Bakunin ni Malatesta ni ningún otro revolucionario del siglo XIX, sino que las inventó el pueblo en su lucha, en la lucha de clases… Bakunin, Malatesta, Fabbri, Berneri, y tantos otros, vivieron y lucharon por el pueblo, codo a codo con los trabajadores en la primera internacional, contra el fascismo en Italia y junto a los trabajadores españoles en la revolución que hicieron en el año 36… pero no inventaron nada.. sistematizaron, dieron forma al sentimiento… al anarquismo que surgía imparable de las masas levantadas, le dieron coherencia y lo transmitieron, a través de años a otras generaciones de trabajadores… Y hoy estamos nosotros, anarquistas, trabajadores, vecinos, estudiantes… retomando ese sentimiento, esas ideas e intentando que prenda entre las masas e inunde los corazones proletarios… y para eso tomamos como excusa este asunto de las elecciones burguesas…
Estoy realmente emocionado por ver a tantos compañeros y compañeras congregándose hoy en rechazo a la mentira electoral… tanta juventud consciente, algunos que por su edad, no pueden participar de las elecciones burguesas… no pueden hacer uso de este "derecho obligatorio" - un concepto bastante curioso, un derecho que es a su vez un deber… pero aún así y todo están acá poniéndole el cuerpo y participando…
No vengo a decirles porque no hay que votar… a esta altura del partido, quienes nos reunimos hoy lo tenemos más que claro… ya otros compañeros han hablado de eso y no quiero ser redundante… vengo a hablarles de propuestas, de qué hacer… porque da lo mismo, exactamente lo mismo, votar o no votar si después nos vamos a quedar en nuestras casas sin hacer nada, sin participar de un movimiento político, del movimiento anarquista y aportar según nuestras posibilidades, mucho o poco, no importa, a la lucha de los pueblos…
¿Qué significa decir no a la mentira electoral? No es solamente no votar o anular el voto… eso es lo de menos, es la anécdota… decir no a la farsa electoral es escupirle en la cara a toda la burguesía y sus representantes… es impugnar el sistema en su conjunto; es resistirse a ser gobernando, con todo lo que sabemos que esto implica… en palabras del compañero Proudhon:
"Ser gobernado es ser observado, inspeccionado, espiado, dirigido, sometido a la ley, regulado, escriturado, adoctrinado, sermoneado, verificado, estimado, clasificado según tamaño, censurado y ordenado por seres que no poseen los títulos, el conocimiento ni las virtudes apropiadas para ello.
Es, bajo el pretexto de la utilidad pública y en el nombre del interés general, ser puesto bajo contribución, engrillado, esquilado, estafado, monopolizado, desarraigado, agotado, embromado y robado para, a la más ligera resistencia, a la primera palabra de queja, ser reprimido, multado, difamado, fastidiado, puesto bajo precio, abatido, vencido, desarmado, restringido, encarcelado, tiroteado, maltratado, juzgado, condenado, desterrado, sacrificado, vendido, traicionado, y, para colmo de males, ridiculizado, burlado, ultrajado y deshonrado."
El sistema intenta cooptarnos, hacernos creer que participamos, por medio de esta mentira que son las elecciones y la delegación, nosotros decimos: ¡NO! No queremos delegar poder en nadie, no queremos elegir representantes… no vamos a votar ninguno de tus candidatos… y tampoco vamos a votar candidatos de izquierda… porque la solución para los problemas del pueblo no está en las urnas, sino en las calles, en la revolución social…
¡¡¡Pero compañeros!!! ¡¡Hay que ser consecuentes con esto del no-voto!! Hay que se consecuentes… aquel que no va a votar o anula su voto; está eligiendo luchar… y hay que estar a la altura de esa elección: luchar significa organizarse, significa conocer la causa y dedicarle tiempo, a la causa del pueblo trabajador… Si no queremos que nadie nos represente, si no queremos delegar poder, comencemos no participando de las elecciones, está bien… pero comencemos también a organizarnos por nuestra cuenta y junto a nuestros compañeros, comencemos a luchar por nuestros derechos y ahí estaremos ejerciendo el poder del que quieren expropiarnos con las elecciones y ese capítulo maldito de la constitución que dice que el pueblo no delibera ni decide sino a través de sus representantes…
¡Que las urnas sean su trinchera y los lugares de trabajo la nuestra!
Nosotros hacemos una tarea propagandística porque creemos que es importante que entre toda esta porquería de propaganda electoral, donde los candidatos dicen las mentiras más grandes sobre los temas más importantes, como son el trabajo, la educación, la salud de nuestro pueblo… creemos que en medio de toda esta farsa horrenda es importante decir: ¡Basta! Este sistema no va más y no se va a arreglar cambiando una figurita por otra… hay que combatir al capitalismo y al estado...
Les voy a contar lo que para mí significa el capitalismo y el estado en esta fecha: en pocas horas se cumplirá un nuevo aniversario de la masacre del Puente Pueyrredón… un nuevo aniversario, el séptimo, de la muerte de dos compañeros que cayeron combatiendo al estado y al capital… el 26 de junio de 2002, tuvo lugar una jornada impresionante de lucha del movimiento social más dinámico y combativo de ese entonces, el de los trabajadores desocupados… los piqueteros…
El plan de lucha incluía el corte de todos los accesos a la Capital Federal… en ese momento estaba de presidente Duhalde, el mismo que llevaría a Kirchner al poder y que ahora está bancando al ladrón de De Narváez… ese mismo Duhalde se propuso, la burguesía le encargó en realidad, cerrar con el ciclo de luchas que se abre en el 97 y que tiene su punto culminante en diciembre de 2001.
Para cerrar el proceso de luchas y organización popular que se había acelerado desde diciembre de 2001, y que trajo las asambleas populares, las fábricas ocupadas y puestas a producir bajo control obrero… todo un movimiento que gritaba "que se vayan todos", lo mismo que pensamos los anarquistas.. nosotros agregamos que no se van a ir solos, que hay que echarlos, y que para eso es necesario la organización IN-DE-PEN-DIEN-TE de los trabajadores, cosa que faltaba en 2001 y que falta todavía hoy…
Aquel 26 de junio pudimos ver algo que hasta el día de hoy nos conmueve: la imagen de Darío socorriendo a Maxi, obligando a sus compañeros a retirarse, quedándose hasta el último segundo aguantando a su compañero, hasta el último segundo literal; esa imagen es una de esas cosas que nos hacen pensar que no todo está perdido, que aún se puede, que todavía no ganaron, que queda mucho por jugar. Darío era la imagen misma de ese sentimiento, de esas ganas de no rendirse y de seguir adelante. Darío era la expresión misma de nuestros ideales: la solidaridad, la firmeza, el amor, el compromiso, la valentía, la entrega.
La lucha por la libertad.
Ese Darío piquetero que era símbolo de dignidad, símbolo de esperanza y de cambio para los de abajo. Ese Darío revolucionario, organizador, agitador y subversivo, ese Darío que era un auténtico cuadro popular. Ese Darío al que nosotros, anarquistas, no podemos dejar de reivindicar, del que nosotros no podemos dejar de aprender, por el que no vamos a dejar de luchar. Ese Darío compañero, que vertió su sangre en la Estación de Avellaneda, con la generosidad que lo caracterizaba. Ese Darío que es un ejemplo para la clase, para los luchadores, y por supuesto, para los anarquistas.
Ese Darío que entregó su vida por Maxi, aquel otro luchador popular de Guernica, que a poco de ingresar a su movimiento ya se lo podía ver en la primera fila. Aquel Maxi al que se lo pudo ver ese mismo 26 repartiendo piedra a los represores uniformados. Aquel Maxi artista, quien ha retratado más de una vez con sus cuadros y dibujos la lucha piquetera y popular. Aquel Maxi anarquista, que visitaba otro de los locales de nuestro movimiento libertario, allá en la Calle Brasil, Constitución, cuando se hacían los talleres de poesía en el 2001. Aquel Maxi que no dejó de pelear, hasta el último segundo.
Darío y Maxi hoy ya no están, pero de alguna manera, sí están. Están en cada uno de nosotros y nosotras, en cada acto de dignidad y coraje, cada vez que nos rebelamos frente a alguna injusticia, cada vez que nos ponemos de pie y le decimos ¡No! al que nos quiere pisar la cabeza. Darío y Maxi viven cada vez que nosotros levantamos la mirada, con cada gesto de entrega y cada acto de compromiso revolucionario.
A siete años de aquella jornada no podemos dejar de hacer un homenaje a estos compañeros y a ese movimiento grandioso que con palos y con gomeras hizo temblar al poder, armado hasta los dientes…
Y lejos de amedrentarnos, el ejemplo de Darío y Maxi deben darnos fuerza… tenemos que mirarnos en el espejo de su militancia, así como tenemos que vernos también reflejados en las vidas truncadas por el sistema de otros dos compañeros, Sacco y Vanzetti… dos italianos que fueron presos en Estados Unidos, en 1920 y asesinados por el estado en agosto de 1927… por el único delito de ser extranjeros y anarquistas…
Traje para leerles un fragmento de una carta de Sacco a su hijo Dante para que veamos la dimensión humana de la tragedia: "Recuerda, también esto, hijo mío. No olvides jamás, Dante, cuantas veces seas feliz en la vida, de no ser egoísta; comparte siempre tu dicha con los más infelices, más pobres y más débiles que tu, y no seas sordo nunca hacia quienes reclaman socorro.
Ayuda a los perseguidos y a las víctimas, porque ellos serán tus mejores amigos; ellos son los compañeros que luchan y caen como tu padre y Bartolomeo, que lucharon y hoy caen por haber reclamado felicidad y libertad para todos las pobres y harapientas muchedumbres del trabajo.
En esta lucha por la vida hallaras alegría y satisfacción y serás amado por tus semejantes.
Podrán muy bien crucificar nuestros cuerpos, como ya lo hacen desde hace siete años, pero no podrán destruir jamás nuestras ideas, que permanecerán aun más bellas para las generaciones futuras."
Y con todo, les digo compañeros, no hay que tener miedo… Como dijo Vanzetti, en una carta a nuestro pueblo dijo: "Compañeros: amigos, Pueblo de la Argentina, que ninguno de vosotros se desaliente, que ninguno vacile, que ninguno pierda el ánimo, cuando os llegue la triste nueva de nuestra muerte; que ella no os espante."
¡Miedo tienen la burguesía y los gobernantes! porque saben que están sentados en una bomba de tiempo… la historia de la lucha de clases es la historia de cómo los hombres y mujeres comunes y corrientes, adquieren ideas y luchan contra el sistema… y eso es lo que nosotros proponemos… que nos organicemos y participemos de la lucha de la historia: la lucha para que la humanidad tome las riendas de su destino y se sacuda del yugo de explotadores y gobernantes de toda clase…
La lucha que comenzó con Espartaco, o con el campesino chino que 2700 años antes de cristo recitaba: "El surco que labro me da de comer, El pozo que cavo me da de beber, Trabajo, sudo, vivo con honor. ¡y que me importa el emperador!"
Algunos dicen que el poema seguía con un… ¡Viva la anarquía!
Compañeros, compañeros… Darío y Maxi, Sacco y Vanzetti, Carlos Fuentealba y tanto otros viven en nuestra lucha. Y por esa razón, nosotras y nosotros NO VAMOS A ABANDONAR LA LUCHA, ni ahora, ni después. Vamos a luchar hasta que no haya un solo desocupado o desocupada. Vamos a luchar hasta que las condiciones de trabajo hayan cambiado radicalmente, hasta que no haya más explotación, hasta que trabajar sea otra cosa. Vamos a luchar hasta que no haya un solo niño durmiendo en la calle, hasta que no haya una sola mujer o un solo hombre humillado. Hasta que no haya más capitalismo, ni estado, ni autoridad de ningún tipo.
Porque ninguna muerte es en vano. Porque amamos demasiado la vida como para dejarnos vencer. Porque queremos que nuestros hijos hereden un jardín y no este basural.
Porque, muertos y todo, seguiremos luchando. Porque las ideas subsisten a la metralla y a los perdigones. Porque se puede torturar nuestros cuerpos pero no doblegar nuestras almas. Porque ser libres es una necesidad que llevamos desde el vientre. Porque no nos conformamos con esta mentira. Porque sabemos que hay algo más. Porque queremos justicia, trabajo, dignidad y cambio social. Porque queremos libertad, igualdad y fraternidad. Por que creemos y no nos resignamos a dejar de soñar.
Debemos seguir la lucha de Darío y Maxi, hasta las últimas consecuencias, hasta el final. Volver a las calles, volver a los cortes, volver a las luchas. Seamos muchos, pocos o poquitos. Esa es la única manera de honrar a nuestros cumpas caídos. Esto es ser consecuentes con nuestra decisión de no votar… es decir, nuestra decisión de organizarnos y presentar batalla...
NO VINIMOS A LLEVAR, SINO A TRAER… no somos ni próceres, ni notables ni triunfadores… somos el hermano que llega a ayudar en lo que puede a todos los que trabajan por nuestra revolución… no más queremos, cada vez que vamos y vamos y vamos…
Peleamos por todo, los enemigos del hombre pelean por que no logremos nada… pero el pueblo quiere todo, la anarquía es todo. Anarquistas… ¡a por todo!
Nosotros que pensamos que el primer juez nos trajo el primer crimen… queremos que se acaben los jueces y los crímenes. Queremos que se acabe el capitalismo, el estado y todo tipo de opresión!
Salgamos hoy con una convicción compañeros: si nos quieren de rodillas… van a tener que cortarnos las piernas!!!!
Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, ¡presentes!
Carlos Fuentealba, ¡presente!
Compañeros Sacco y Vanzetti, ¡presentes!
Mártires de Chicago, ¡presentes!
¡Ahora y siempre!
¡Ahora y siempre!
¡Ahora y siempre!
